viernes, 15 de diciembre de 2017

Generador personajes nivel 0, para Clásicos del Mazmorreo.

Generador de personajes de nivel 0, para Clásicos del Mazmorreo. No sigue exactamente las reglas de éste, está ajustado a lo que a mi me gusta (Basicamente, los rangos de los modificadores, alineamiento y he cambiado algun oficio o arma). La hoja hace 4 tarjetas cada vez (para refrescar es Mayusculas+Ctrl+F9).


 Descarga:

Hoja de cálculo de personajes nivel 0. LibreOffice.

Medidas en las mazmorras

Algunas medidas para uso en partidas de rol.

Muchos libros del rol traducidos, mantienen medidas anglosajonas. Aunque puede resultar engorroso, realmente, no me desagrada puesto que, desde mi perspectiva, le da un aire más arcaico.
Me cuesta imaginar una lóbrega y húmeda mazmorra como un lugar regido por un sistema métrico estandarizado. Y diré más si uno consulta el valor de la arroba en Wikipedia, verá que este varia según la región española de la que se trate. Si bien es cierto que las medidas anglosajonas están estandarizadas, por sus propios nombres, me dejan la impresión que me provoca la arroba. Una milla, una braza, un puñao, un palmo. Medieval, arcaico.

Medidas Romanas de distancia.
  • Dedo - 1,8 cm.
  • Codo - 44,3 cm.
  • Pie - 29,5 cm.
  • Estadio - 184 m.
  • Milla - 1,4 Km
  • Legua - 4,4 Km.
Sistema Británico de medidas
  • Longitud
    • Milla - 1609 Metros
    • Yarda - 0.915 Metros
    • Pie - 0.305 Metros
    • Pulgada - 0.0254 Metros
  • Masa
    • Libra - 0.454 Kilos
    • Onza - 0.0283 Kilos
  • Volumen 
    • Galón - 3.785 Litros
    • Pinta - 0.568 Litros
Otros
  • Legua- 4,8 Km.
  • Barril - 159 l.
  • Arroba - (25lb) - 11,35Kg.

martes, 5 de diciembre de 2017

Estancarse en matemáticas

Extracto (recortado) de una entrevista a Andrew Wiles, quien resolvió el "Teorema de Fermat". Es decir, quien hizo del "teorema" (realmente conjetura) de Fermat, efectivamente un teorema.

What you have to handle when you start doing mathematics is accepting this state of being stuck so people don't get used to that some people find this very stressful. Even people who are very good at mathematics sometimes find this hard to get used to.
It's part of the process and you have to upset, you have to learn to enjoy that process, that's like training in sport.

Aquí el video

viernes, 1 de diciembre de 2017

La tochicidad del infinito


Queridos coleguitas. Hoy quiero hablaros de una cosa muy tocha que es el infinito.

Seguro que conocéis o recordáis la clásica movida de críos del palo:


  • Tu eres loquesea
  • Tu eres loquesea por 10
  • Pues tu eres loquesea por 1000
  • Pues, pues tu eres loquesea por infinito.


Aunque la bronca continua con infinito por 10, viene a ser igual de tocha (o con la misma cardinalidad -el cardinal de un conjunto con 10 elementos es 10- ¿vale?).


Pues pasa que hay diferentes infinitos, aquí os voy a explicar como el colega de Cantor demostró que los números racionales (lo que se piden las raciones en los bares que decían los de siniestro total) son igual de tochos que los números naturales (los de 1,2,3, y todo eso) y como los reales (los que tiene pi, y raíz cuadra de dos y todas esas movidas) son más infinitos todavía


Vale, pues para la primera demostración que hay tantos racionales con naturales te pillas una cuadrícula en la que vas poniendo todos los racionales, pero ¡cuidao colega! El numerados y denominador con el natural de la fina o columna en cuestión. Después te recorres la parrilla en zigzag a toda ostia y le podrías asignara cada racional un numero natural pero más te vale que tu Derbi Variant botón rojo esté mazo trucada porque la lista es mazo de larga. Como veis se trata de un infinito numerable, es decir que puede ser puesto en correspondencia con los naturales. ¿Vale colegas? Os voy a meter una imagen por aquí por si no lo pilláis.


 

Molaba mucho pero el botón rojo se jodia enseguida 

No os lo perdáis porque el infinito es una cosa muy loca que tiene la propiedad que el todo no es mayor que sus partes. Ya sabéis, cuando estéis en una conferencia o algo así de vuestro colega de filosofía o bellas artes (no digo de psicología porque mi piba, que es una tía tope atractiva e inteligente, es del palo este de la psicología y no quiero marrones) y el menda que habla diga cosas del palo; todo holístico, tararí, tralara flores, lluvia de colores, porque el todo es mayor que la suma de sus partes, pollas en vinagre, quiérete a ti mismo y dite cosas bonitas...
Pueden gritar -AHHHHH! Mejor en agudo rollo heavy. Levantar su silla y lanzarla hacia el conferenciante (mirando de no darle al colega, solo es un recurso dramático no hay que ser violentos) y continuar ¡EXCEPTO LOS CONJUNTOS INFINITOS! AHHHHHH! (si esto lo dices en agudo rollo heavy se van a cagar) Acto seguido te acercas con la máxima dignidad y decoro a la tarima, recoges la silla y le dices en tono amigable al menda del rollo; “en un conjunto infinito el todo no es mayor que sus partes. Por cierto, deliciosa conferencia, continué por favor”. 



Lo tenéis que hacer así más o menos
 


Pero el infinito de los números reales es más tocho, como lo demostró el Cantor. Cantor se dedico a las mates porque en el cole se metían a saco con él, le decían; Cantor el que canta, Cantor anda de cantor y cosa más soeces. Así que el coleguita, se dedico a sus rollos y a pensar en mierdas raras y paranoias del infinito y al final lo petó. Pero, bueno, en su época fue un pringao. Los otros colegas matemáticos se metían con él y la vacilaban mogollón de sus inventos. Se murió en un manicomio el tío. Se inventó movidas tope cañeras pero tubo una vida un poco mierda el tío, pobre chaval. Imaginaos que os lo encostrarais ahí después de un concierto y os explica cosas del infinito y tal, todo borrachuzo, el tío lo petaba seguro. Su problema es que vivió en una época que no había heavy. 


Cantor sufrió infinito en su vida porque los otros matemáticos  le vacilaban por sus desarrollos tochos. Pero el tío era un heavy de corazón porque se mantuvo firme en su rollo. Aunque se quedo calvo pronto y se murió todo loco el pobre.

La demostración es por reducción al absurdo, es decir la caga al demostrar algo por lo tanto, tenemos que achatar la negación de lo que pretendíamos demostrar (si intentamos demostrar que un güisqui es una birra y fracasamos, puesto que el güisqui no tiene espuma, habremos demostrado que el güisqui es un no-birra. Ojo, no hemos demostrado lo que es si no lo que no es, igual es coñac o agua. Pero en las clasificaciones binarias la demostración de lo que no es viene a ser lo mismo que al demostración de lo que es -lo digo bien de cojones ¿eh? Con propiedad.- )
Pues mirad, Se pilla el intervalo [0,1] y se dice que es un infinito numerable. Si esto es cierto, a fortiori (con más razón) lo será para un intervalo mayor.
Después te pintas los números contenidos ahí como números decimales, del palo 0,32532515.
Y te queda un listado rollo (esto esta pillado de la wikipedia)


r1 = 0. 5 1 0 5 1 1 0...
r2 = 0. 4 1 3 2 0 4 3...
r3 = 0. 8 2 4 5 0 2 6...
r4 = 0. 2 3 3 0 1 2 6...
r5 = 0. 4 1 0 7 2 4 6...
r6 = 0. 9 9 3 7 8 3 8...
r7 = 0. 0 1 0 5 1 3 5...



Ahí tienes por definición todos los números reales. Y vamos a construir un número que debería estar en la lista usando los dígitos de la diagonal.



r1 = 0. 5 1 0 5 1 1 0...
r2 = 0. 4 1 3 2 0 4 3...
r3 = 0. 8 2 4 5 0 2 6...
r4 = 0. 2 3 3 0 1 2 6...
r5 = 0. 4 1 0 7 2 4 6...
r6 = 0. 9 9 3 7 8 3 8...
r7 = 0. 0 1 0 5 1 3 5...


En numero x, cada dígito después del punto \(X_n\) le corresponde el dígito n+1 del numero natural \( r_n\) En este caso x= 0.6251346....
Este numero tendría que estar en la lista, verdad colegas. Pero es que hemos hecho un numero que tiene un dígito cambiado de respecto a toda la lista de números. Es decir, no puede estar porque de ya estar en el puesto p, tendría un dígito diferente.Bueno, yo lo entiendo así el truco este de demostrar que el conjuntos de los reales es super tocho.
A esto le llaman el cardinal del continuo, o el infinito del continuo o cosas así.Y ya está, es que quería acordarme de estas cosas porque después se me olvidan y nunca se sabe cuando ten tienes que pelear con alguien y demostrarle que un infinito es más infinito que otro.
Venga, nos vemos que yo tengo faena y ya he estado demasiado tiempo con esta movida.

 
Y le dedico esta canción a Cantor. Porque sale un viejo estirando un barco que vuela que también es una cosa tocha y loca.






sábado, 18 de noviembre de 2017

Pruebas de microtomía

El objetivo de esta prueba era técnico.
Se preparó el portaobjetos con albúmina de Mayer (glicerina, albumina de huevo y un antifúngico). El cefalotorax de una pequeña araña se deshidrató de la siguiente forma:

  • Primero en etanol 50º, 48h. 
  • Pasó por 60º, 70º, 80º y 96º. Durante 20 minutos cada uno. 
  • Igual tiempo en xilol y parafina. 

Finalmente se corto dentro de bloque de parafina con microtomo rotatorio.

El corte fue poco exitoso no lográndose una tira seguida de cortes de  cera.
Algunos cortes de pescaron del baño caliente.
Sobre un plato caliente se hicieron diversos baños suaves de xilol para eliminar la parafina.

Se logró mantener el corte en su posición.

Se fijó la muestra con DPX y se colocó el cubreobjetos.


40x

 100x

1000x (Con aceite de inmersión) 

1000x

Otra preparación. Misma deshidratación. En DPX. 40x.


sábado, 11 de noviembre de 2017

Técnicas básicas para microscopia de artrópodos


Resumen de procedimientos basado en:

Gibb, T.J., Oseto, C.Y., Arthropod Collection and Identification. Laboratory and Field Techniques. 2006. Academic Press. USA.

Maceración
Con substancias cáusticas remover tejidos blandos.
Al 5-10% NaOH o KOH (Sosa cáustica, potasa). El texto recomienda la sosa puesto que conserva detalles más delicadamente. El tiempo depende de varios factores, aunque como referencia indica una noche a temperatura ambiente.

Lavado
Con agua destilada. Añadir un poco de ácido acético (vinagre) permite garantizar la desactivación de la substancia cáustica.

Deshidratación
Desde el agua destilada, una serie de baños alcohólicos: 50º, 70º, 80º, 90º, 95º y absoluto. El tiempo depende de diversos factores.

Tinción
Puede ser un tema complicado.
Fucsina ácida para cochinillas (scale insects), áfidos (appphids) y piojos (lice).
Tinción simple para exoesqueletos con mercuriocromo (mercromina).

Blanquear (para especies oscuras), puede usarse peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) o una mezcla de amoniaco y peróxido a proporción 1:6 respectivamente.


sábado, 21 de octubre de 2017

Digital game board for my son

Schematics for a kid game board based on arduino.
 I have already built the shell and I am going to upload photos soon. I have to wired it and do the software.

...

30/102017
Finally:

Aluminium basket for samples

I have designed a tiny basket for samples for my tissue processor. It is built by drilling and threading a 8mm aluminium bar.
 
Process

 6 mm inside

1 mm, holes


viernes, 20 de octubre de 2017

Relato por encargo. Primera parte.

No pienso, pero existo.

Existo ahora que me piensas, insuflándome la vida.

Si quieres, considérame una especie de virus. Puedo permanecer cristalizado y cuando alguien me lee, utilizo su mente, tal como el virus utiliza la célula para vivir. Ellos son una cadena de RNA con una envoltura proteica, yo, un relato codificado en una cadena de caracteres.

Yo soy, yo seré lo que tú quieras que sea. ¡Escucha! Sigue leyéndome. Puedo ser una bruja camino de la hoguera, un niño en el desierto, extraviado de una caravana beduina que le pide ayuda a una serpiente. Es importante que sigas leyendo, si me lees, seré lo que tú desees. ¿Qué sueños tienes? ¿Qué miedos te acechan? Puedo ser un ente del extremo del cosmos, de más allá de lo que llamáis el universo observable, en aquella zona que se expandió a mayor velocidad que la luz. En un lugar eternamente inaccesible para vosotros.

Mi lector, mi amigo, mi benefactor. Yo soy... un erudito, recostado sobre un libro encuadernado en la piel momificada de un rey, según me enseñaron, aunque su nombre hace tiempo que se perdió. Los sucesos de esta semana me han envalentonado a asomarse a horribles simas que hasta hace poco me acobardaban.

Mi nombre es Elías y desde mi parroquia tengo encomendado el pastoreo de las almas de dos barrios del distrito sur de la ciudad. Soy un siervo de la Iglesia, aunque mis inquietudes me han empujado a asomarme al libro de la creación para poder conocer, de sus propias manos, la obra de Dios. Regularmente disfruto de intercambios con hermanos que se interesan en temas profundos. Hemos de ser muy cautos, puesto que las gentes no entienden de estos asuntos y los poderes temen perder su control sobre la verdad, así que, para alcanzar esta sabiduría, ponemos nuestra vida en juego.

Intentaré explicarte como nos relacionamos los miembros de mi disciplina, aunque puede ser algo confuso para los no iniciados. Hasta donde yo sé, pertenecemos a dos triángulos, es decir, formamos parte de dos grupos de tres personas. Pero, cada miembro de la hermandad ha de estar en contacto con cuatro personas diferentes. Por lo que solo un vértice pertenece a dos triángulos. También, podemos instruir a un novicio para que nuestra labor en la hermandad sea plena; ka mariposa de los cielos. Lo dicho es lo que significan estos signos. Son mosaicos típicos de nuestros templos.


Así nos reunimos, para protegernos de la aniquilación. Aunque vértices o triángulos caigan la geometría global queda protegida. Sin embargo, la muerte y el dolor nos acecha como individuos.

Hace una semana, sucedió algo horrible, Pedro, uno de mis vértices (preferimos ese término a hermano), fue atrozmente asesinado; ejecutado. Un hombre que sabía hablar con decenas de pájaros diferentes, que era capaz de dirigir el paso de las hormigas  o contemplar el acongojarte rostro de una araña a través de esferas de cristal.

Acusado de brujería, de blasfemia y apostasía, el domingo pasado murió por los Ojos del Dios. Yo asistí a aquel infernal acto. Con mis ropas sacerdotales, allí, allí mismo estuve contemplando la atrocidad. Permanecí plantado, perplejo, viendo como Pedro subía las escaleras a su suplicio. Lo contemplaba como quien mira la cabeza cercenada de un cordero en la carnicería o a una mantis devorando lentamente a un saltamontes, empezando siempre por su nuca. Hay un horror hipnótico en ello. Una vez, en uno de mis paseos vi como un leñador, después de un desviado hachazo, por uno instantes mirava incrédulo el borboteo rojo, la mano colgante, pendiente de unos jirones de piel. Como quien mira un raro objeto, sin comprender que es. Un cuadro una escena, donde el tiempo para de correr. Quizás dos segundos, pero que parecieron dos minutos.  Ese era mi mirar. Mi mente zozobraba sobre el rumor del populacho. Era como el zumbido sordo de insectos monstruosos, y yo, embebido en ese magma de estúpida y abominable perversidad.

Sentía mi nuca rígida y bajo un milimétrico temblor, como una vibración.  Embriagado, casi no percibía  a estos que me rodeaban, las gentes, el pueblo. Y allí al fondo del túnel de mi visión, Pedro, subiendo a la plataforma. El verdugo, de fofa gordura, alzó la mesa con mi vértice atada a ella. Sobre su rostro colocó lo que llaman los ojos de Dios. Dos sucios conos metálicos de un codo de longitud, de punta roma del diámetro de un dedo meñique y terminando en un diámetro de algo menos que media cabeza. Esos conos apuntaban hacia los ojos del desgraciado, fijados en un grueso madero atravesado en sus extremos por dos barras que permitían que el artilugio se deslizara arriba y abajo. Básicamente era como una prensa en el extremo de la mesa.

Esos punzones, estaban contrapesados por una gruesa piedra para impedir que bajaran. Dos sogas pendían a los lados. Eran las gentes, quienes colgándose, estirando de ellas, tenían que vencer el peso de la piedra y hacer que los ojos del pecador entraran en la más íntima comunión con los de Dios. Las gentes se golpearon entre ellas para alcanzar las sogas. Como repugnantes insectos que se amontonan y zumban unos sobre otros, luchando por apartar al otro, para libar la repugnancia que chorrea de cualquier carroña.

Se colgaron, entre gritos, la excitación palpitaba en la plaza. Las negras figuras del palco extendían su mano como acto de bendición. El estruendoso rumor ahogo los gritos. No escuchoé el chasquido, ni el restallar, ni el crujir, ni el rechinar del hierro contra el hueso. El sonido de las gentes eran como el  masticar de las cresas sobre la carne podrída aumentado mil veces, más, hasta hacerlo ensordecedor.

Me llevé una mano a mis ojos. Húmedos. Me parecía que alguna intangible membrana me envolvía  y me separaba de aquella repugnante orgia demoniaca de crueldad. No, no eran bestias ni insectos. Esos seres de Dios, del verdadero Dios no se merecían semejante insulto. Completamente enfermo, salí de aquel nido. Me parecía que alguna mirada que me seguía.

Llegue a mi casa, cerré la puerta tras de mí, la atranqué. Atolondrado, fui a mi librería y bajé la vieja caja de roble de lo alto. Era grande, un brazo por un codo por la altura de un palmo. En varias ocasiones estuvo a punto de caérseme. Bufaba por el esfuerzo, aprisionándola entre mi cuerpo y cualquier saliente. Finalmente logre depositara en la mesa. Estaba febril, como en un sueño, en una pesadilla. Me sentía ebrio, confuso. No sentía odio, mas bien pena, una pena profunda, profundísima, tanto que debía ser otro sentimiento. Un desprecio. Un ahogo... mi corazón se ahogaba. Quizas era desesperación, no por mí. Mi amor al hombre, mi compasión por él. Sentía como se hundía, profundamente, hacia el fondo de un océano oscuro, muy profundo, del cual es imposible resurgir. La humanidad, mancillaba el jardín de la Tierra y yo, yo mismo, lo hacía junto a ella.
Ya el libro sobre el escritorio. Rompí los sellos mágicos, los que pusiera el maestro de mi maestro. Desclavé la caja con facilidad y extraje una suerte de paquete. Envuelto en pieles y de un tacto mucilaginoso. Sentí un escalofrío. El olor, recordaba al de las carroñas secas por el sol.

Y aquí me hallo, mi lector, mi amigo, mi benefactor. Yo, el erudito, recostado sobre el libro encuadernado en la piel momificada de un rey que según me enseñaron,  su nombre se había perdido hacía tiempo.

Al levantar la cubierta un fino polvo flota ante mí. Un rostro me mira. Desde la primera página unos ojos se clavaban en los míos. Es la cara de un hombre de mediana edad, flaco, severo. Miro directamente a los ojos de ese dibujo, pero, aparto la mirada. Paso la página y multitud de arcanos signos la cubren, esquemas y pequeñas imágenes de abominaciones. Un escalofrío sacude mi espinazo y cerro el libro de golpe. Me agarro la cabeza con las manos. Mi frente arde. Bebo agua, me mojo la cara. Veo mi reflejo en un espejo de metal. Me miro a mi mismo con fijeza, exaltado. Me siento agotado pero, despierto, lleno de un fuego que se alimenta del calor de mi propia alma.

La noche se cierra más aun. Una botella de vino de misa me ayuda a recobrarme. Temblando, abro el libro.  Y ahí, esperándome, esa cara demoníaca. Esta vez la mire fijamente. No parecía tan amenazadora, parecía que sonreía pérfidamente.

martes, 12 de septiembre de 2017

El arte moderno es como una araña psiquica antropófaga.

Imagen solo enlazada

Al lado de la taza del váter tengo el cesto de la ropa sucia y encima de él siempre suelo dejar alguna revista o libro al que no le tenga demasiado aprecio, puesto que el baño es un lugar peligroso para el papel.

Estando en una labor necesaria y mientras ojeaba el dominical del pasado domingo, me tope con un artículo en que desmenuzaban un cuadro de Antonio Saura Atares. Un montón de borrones grises y azulados. Lo interesante es que ponían flechitas explicándolo. Se ve que no es pintura abstracta porque el cuadro se llama “Clara” y “conserva la referencia a un tema concreto”. Para cagarse, me dije. Esto, lo ponen en serio. Una vez me leí un libro de Joan Brossa en que explicaba eso del arte. Me alivió un párrafo en que decía algo como que: claro que eso es un montón de paja pegada en un tablero, pero el publico tiene que seguir el juego, si no, pues es un montón de paja pegada en un tablero y no; “el viento de la primavera en fluctuaciones adimensionales sobre el atardecer de la vida” (Umberto Eco tiene otro parecido, a lo mejor un día me lo miro, lo tengo por ahí. Lo encontré en un mercadillo).

Recientemente he estado confeccionando diversas cosas. Hace meses que estoy enfrascado en la construcción de un procesador de tejidos automático y hoy mismo he terminado de hacer una dobladora de metacrilato y una mesita de pino con ruedas y tablero lateral abatible para sostener un microtomo de 40 kg. Esto viene a que, hace unos días, estando yo plantado frente a un montón de cables, circuitos, motores, planchas de metacrilato y perfiles de aluminio. Proclame (estando mi amada esposa como público) “¡esto, realmente, es una obra de arte!”.

Y hoy, en el váter me encuentro con un cuadro de brochazos comentado con flechitas. Llámenme filisteo si quieren, pero el cuadro me parecen un montón de borrones. Explíquenme la coyuntura histórica, la evolución del pintor, lo que quieran... borrones. Pero, las flechitas, eso me ha fascinado. Las flechitas explicando cada parte del cuadro de borrones. Fantástico. Una obra de arte del parasitismo psíquico. Ahí, con dos huevos. Voy y lo explico. Oye, mira que truño he hecho, si quieres te lo explico.

Criticar el arte moderno es una chorrada. Eso lo hacen a diario miles de personas en cualquier bar. Yo lo que quiero es proclamar el arte verdadero, el verdadero arte, el arte de verdad. El Arte y punto. El tío que diseña los Casios, ese si que es un artista. Miren a su alrededor, el diseño industrial. Eso si que es Arte. Y no me hablen de “Guarjol” con sus potes del super y noseque del arte de las masa y toda esa bazofia. Hablo de cosas de verdad, de cosas que se han tenido que inventar, que se han tenido que crear y que sirven para algo, que tienen un objetivo, una función, que transmiten algo real.

Miren, tengo un buen ejemplo, un ejemplo espectacular e increíble, el mejor que van a leer en sus vidas. Ahora vayan a la cocina enciendan el fuego y pongan un tenedor sobre el fogón y regresen a leer mi ejemplo sobre lo que es el arte. !Corran! ¿Ya de vuelta? Perfecto, continuemos. Pues esto es como el pandillero de IT, (Eso, la película de los 90 -tienen que verla o haberla visto o tener imaginación o humor para entender de que va este comentario-) que se volvió loco y confesó falsamente los crímenes del payaso (araña psíquica antropófaga realmente) y lo encerraron en un manicomio. 30 años después, retornan los protagonistas que se salvaron de morir asesinados por el payaso, pero ahora creen menos y son más difíciles de matar, así que el payaso inspira al lunático para que los mate, como el dice, tu estas vivo y no importa si ellos creen o no para poder matarlos. De igual forma, cuando uno mira los guarismos de un un reloj Casio, no importa que uno crea o no, es arte. El diseño industrial, es al arte como un maniaco homicida cinematográfico sin motivos pero con un cuchillo de cocina, mientras que el arte moderno es como una débil araño psíquica antropófaga, has de creer para que puede acabar contigo.

Por cierto, el arte clásico, era artesanía de la época. En el fondo diseño industrial.

Ahora, si regresan a su cocina, encontraran que la parte del tenedor en contacto con la llama estará al rojo (o muy caliente, no sé, del orden de 500º para arriba, ahora mismo no quiero buscar la temperatura de la llama de gas de la cocina, pero 500º ya nos nos sirven). Pues, ahora se lo aplican al brazo (con cuidado de no quemarse la mano, coja el tenedor con un paño) y así tendrá un recuerdo del ejemplo al asociarlo a este doloroso y permanente hecho (también pueden considerarlo una obra de arte si lo desean).
-Oye, Como te hiciste esa quemadura en forma de tenedor.
-Ah, eso, siguiendo las instrucciones nemotécnicas de un blog, realmente funcionan, resulta que el arte verdadero es el diseño industrial que es como un maniaco homicida con un buen cuchillo, pero el arte moderno es como una araña psíquica antropófaga.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Lepisma 20x, enfoque por capas





El resultado siguiente es el enfoque por capas con Picolay (usando las tres imágenes anteriores) y ajuste del histograma con Photoshop.



domingo, 6 de agosto de 2017

Focus Stacking con Picolay

Probando rápidamente y sin complicaciones el enfoque por capas (ver), usando el software Picolay (http://www.picolay.de/). Hecho en cuatro "clics". El programa de form automática fusiona los planos enfocados de cada imagen para aumentar la profundidad de campo.No queda perfecto y en la imagen final, detalles importantes no quedan claros (pata anillada del plano superior), pero no está mal por no hacer nada.

El siguiente resultado es el de tres imagenes obtenidas con un movil y una lupa binocular a 20x.

Aedes albopictus (Mosquito tigre)

Originales